martes, 29 de noviembre de 2011

Anatomía de un albur: Los Chambelanes


Manolo Buenrostro (izq), Carlos G. Garibay (centro) y Luis Cisneros (der)


Escribir un libro
es como un orgasmo.
Publicarlo, por otro lado,
es un pedo mundial.

- Diego Moreno Maldonado


Esta aventura ha estado llena de anécdotas que he pensado en registrar. Alguna vez pensé en hacerlo de modo ordenado y cronológico pero creo que eso será difícil, de modo que lo haré conforme me vaya saliendo la inspiración.

Por favor no me pregunten acerca de mis criterios de selección para las personas que elegí para que me acompañaran a presentar mi primer libro, Elvis es un buen tipo. Hay tantas personas importantísimas de un modo que no puedo medir ni clasificar que... vaya, no hay mesa así de grande. Baste saber que mis dos grandes amigos y compañeros de viaje, Luis Cisneros y Manolo Buenrostro estuvieron contemplados desde que comencé a planear en verdad el asunto. Felizmente ellos dos quisieron y pudieron hacerlo y todo fue inmejorable.

Debo agradecer y mencionar a Don Horacio Moreno Maldonado, quien gentilmente accedió también a acudir al evento pero algunos asuntos impostergables con motivo de su salud le impidieron hacerlo. Era importante para mi porque es una de las personas que desde un principio ha servido como guía y referencia para mi. Esto no ha terminado y sigo deseando que me acompañe en las siguientes.

Un par de días antes del evento recibí un buen susto por parte de mis presentadores. Hablé con Luis para confirmar la fecha, hora y lugar y del otro lado de la línea escuché un preocupante ¿el jueves? ¡puta...! si, está bien!. Después, Manolo me dijo que ese dia tendría una conferencia ineludible... y Don Horacio me informó sobre su asunto de salud...

No quería pensar en invitar a nadie más con tan poco tiempo. No me parecía de buen gusto. Algunos buenos amigos a quien con gusto contemplé también ya me habían informado sobre inconvenientes en su agenda y sobre su falta de tablas al hablar en público. Afortunadamente Manolo me confirmó, horas más tarde, su asistencia. Todo bien de nuevo.

Cuando invité a mis presentadores en realidad no me puse a pensar sobre lo que ellos tuvieran que decir, no pensaba aún en un orden de intervención ni en ninguna línea argumental. Simplemente pensaba que lo que fueran a decir estaría bien. Por eso fue sorprendente cuando un par de días antes del evento Manolo me llamó y me leyó todo lo que ya tenía preparado, incluso me sugirió que él interviniera primero. Fue sorpresivo aun y cuando el ya había hablado de escribir un speech. En vista de que Manolo estaba preparándose y hablando del orden, quise ponerme de acuerdo también con Luis y me dijo sencillamente que también estaba preparando algo. Hasta ese momento yo estaba tranquilo porque en el caso de mi intervención, sabía que simplemente iba a dejar que fluyera lo que sentía, pero en realidad yo no había preparado nada. Era un reto. Mis amigos estaban preparando lo que iban a decir y yo simplemente iba a hablar. Estaba listo desde hacía un año. No necesitaba el apunte.

Había un detalle que arreglar también. Había pensado que otro de mis buenos amigos, Gustavo Castro, cuya participación en esta aventura narraré en otro capítulo, hiciera las veces de moderador o presentador. Me parecía el indicado, como anfitrión del lugar. Pero cuando se lo pedí se puso nervioso y declinó la invitación amablemente como los otros amigos a los que el micrófono no les atrae. Pero también me dijo algo que me ayudó mucho pues me dio algo más de seguridad: Tú no necesitas un moderador. Tú puedes moderar. Te he escuchado en las entrevistas que te han hecho en la radio y puedes hacer eso más que bien. Mi nerviosismo ante el evento era solo ante la logística. Hablar en público no me molesta para nada, sin embargo sus palabras fueron más que bienvenidas y hoy las agradezco con afecto.

Alguna vez quizás pueda expresar la sensación de ver a tanta gente esperando a escuchar lo que va uno a decir. Fue distinto a los 15 años de profesor. La vez en que toda la afición técnica de la Arena Jalisco me mostró su dedo medio cuando al centro del cuadrilátero y micrófono en mano me declaré seguidor de los rudos cuando era editor de DSD la Tercera debe de haber servido para curtir el asunto. Saludé y agradecí la asistencia de los que estaban presentes. Procedí a presentar a mis dos acompañantes en el orden acordado y después le cedí la palabra a Manolo.

Fue gratificante ver que la concurrencia estaba poniendo atención e interés a las palabras de mi amigo. Habló sobre las dificultades que como novel e independiente escritor debí de haber pasado para poder publicar y hacer llegar mis letritas a la gente. Mencionó los problemas ocasionados por el déficit de lectura que hay en México y conminó a fomentar la placentera actividad de leer. El primer y merecido aplauso fue para él.

Luis se adentró en los conceptos del género de la novela negra, habló al auditorio sobre la influencia que han tenido estas historias en mi y compartió sin ser revelador algunos textos de mi novela, abriendo con esto, el apetito de los lectores y haciéndose merecedor también del aplauso.

Fabuloso.

Lo único que lamenté fue haberme sentado a presentar mi libro sin un pisto en la mano.

Ya habrá ocasión de hablar sobre lo que yo terminé diciendo. Hoy simplemente haré patente mi agradecimiento a mis dos amigos, que me han acompañado en incontables momentos desde la infancia, la adolescencia, la llegada a la edad adulta y hoy que estamos cerca de los cuarenta. Este fue solamente uno de los primeros pasos, me queda mucha chamba, pero son cosas que he soñado y planeado por años y el que el día de mañana yo pueda decir y recordar que Luis y Manolo me acompañaron en esta mi primer presentación de un libro no tendrá precio.

Gracias a los dos.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Temporada de Calaveras 2011: En Caso de que el Mundo se Desintegre


Calaverita para en caso de que el mundo se desintegre

A la María Tijuana llegó la Muerte
a traer de los tripulantes la suerte.
Al haber olvidado un nombre elegir
la llamaron Tetitas y no supo qué decir.

Se vió sorprendida mas recobró su postura
al recordar que debía tener mano dura.
Para que de su autoridad no quepa duda
se llevó al Capi, al Mico y a la Muda.

Al ver la Calaca de su esfuerzo el fruto,
continuó señalando a Eliomar Viejo Puto.
"Mucho fútbol pero aquí te la pelas.
No seguirás fastidiando quinielas
."

Y en medio de aquel descomunal frenesí
se escuchó una voz gritar "¡sí que sí!"
La Catrina en el acto con ira bramó
"¡culo, teta, concha!" dicen que exclamó.

Rechinó los dientes al perder la paciencia.
"¡Putos no me leen!" dijo en su exigencia.
Hoy Pirata y Lagarto yacen muy juntos,
la Muerte martosa los hizo difuntos.

Las Desintegradas se dicen sus viudas
y sobre su herencia hay muchas dudas.
Desde lo alto los mira exultante
y con mucha ironía el Niño Elefante.

Al ver de sus vidas llegado el ocaso
pensó con acierto en un "Póngale por caso"
y sin piedad ni decoro dictó su sentencia:
"¡No mames güey!", dijo con sapiencia.

viernes, 28 de octubre de 2011

Temporada de Calaveras 2011: Enrique Peña Nieto

Enrique Peña Nieto

Nació en el estado de México
En Atlacomulco tenía su simiente
El buen Enrique Peña Nieto
Soñaba con ser Presidente.

Quique se casó con la gaviota
después de un flechazo de Cupido
pues con esta mujer tan guapota
en los Pinos quería hacer su nido.

Siempre guapo y bien peinado
la huesuda lo encontró atractivo
se lo llevó del copete pepenado
al panteón tú te vas conmigo.

- Manolo Buenrostro

miércoles, 26 de octubre de 2011

Temporada de Calaveras 2011: Emilio


Emilio González

A Casa Jalisco llegó un día la Calaca
pa' llevarse al góber con todo y resaca.
Emilio sonrió al calor del aguardiente,
creyó que lo llevaban para presidente.
Brindó pues pensó una idea genial:
Hacer en el Otro Mundo una agencia espacial.
También, porqué no, unas olimpiadas,
presas, templotes y más payasadas.
La Muerte tembló ante el escenario
de que este sujeto se embolse su erario.
"Pensándolo bien, en este mundo te quedas,
a seguir con tus ascos y con tus pedas".
En Jalisco lloraron la perspectiva
de que un año más su desgobierno viva.
Tristes pensaron: "Nos la partieron toda".
Dijeron a la Muerte: "Señora ¡no joda!
Hágala buena y llévese a Emilio,
si no a la tumba, de menos al exilio".

martes, 25 de octubre de 2011

¿a ESTA CLASE de selección nacional hay que apoyar?

Debo reconocer que caeré en una falta de conocimiento pero en mi defensa mencionaré que si dejé de seguir las noticias del baloncesto nacional mexicano desde hace ya algunos años es porque de plano me produce flojera y vergüenza. Como consecuencia, no sé quien es el cacique en turno ni domino como antes la lista de jugadores habituales de la selección (toda la vida han sido pocos) aunque estoy seguro de que todavía rondan algunos de los mismos fósiles de siempre. Conozco el ambiente, ya de joven me tocó sumergirme en el basket universitario en Guadalajara. Honestamente, nunca fui muy bueno. No hice carrera pero disfruté de jugar basquet a ese nivel mientras duró. Pero además debo decir que tampoco estuve muy dispuesto a pagar de ciertos modos por mi derecho de piso. Sin embargo tuve la fortuna de que mi primer maestro, Alejandro Cachi Medina, me enseñara los valores mínimos de honor y dignidad deportiva al portar una camiseta. Ya hubiera querido la oportunidad de representar a México, aunque sea gratis.

Tuve la suerte de conseguir boletos para asistir a un par de juegos en fase de grupos de los Panamericanos de Guadalajara 2011. Al margen de lo que opine de dichos juegos, me gusta el basket y me parece una buena oportunidad de ver buenos partidos y además de llevar a mis hijos que son pequeños (Actualmente no hay oportunidad de ver basket profesional en Guadalajara -no, a los Tecos no- como antes).

No será la primera vez que yo vea a la selección nacional jugar, pero mis hijos si. Cualquier pambolero empedernido dirá que es justo y necesario honrar a la patria y gritar viva México cabrones haiga sido como haiga sido. Pero yo no quiero eso para ellos, y menos después de ver las últimas notas de nuestra selección: las desventuras de Eduardo Nájera y su negativa a participar y, en el mismo tenor, la informalidad de nuestra selección al dejar plantado al seleccionado de Brasil para un partido amistoso y de preparación (¡y exhibición!) en el Coliseo de la UdG alegando falta de primas y premios (¿porqué los irían a premiar?). También podríamos hablar largo y tendido sobre los años, décadas, de abandono y vergüenza del basket nacional a manos de dos o tres caciques, basquetboleros frustrados en el mejor de los casos.

A mi que me perdonen, pero ni siquiera parece justo que le impongan al respetable la obligación moral (y patriótica) de apoyar, de construir y de aplaudir a rabiar cuando ellos parecen contar con el toque del Rey Midas invertido (todo lo que tocan lo hacen mierda).

¿Alguna vez ha tenido usted la fortuna de encontrarse con algún basquetbolista profesional mexicano en alguna unidad deportiva? ¿le ha pedido echarse unos tiros con usted? ¿o una cascarita?

¿Qué le respondió él?

domingo, 18 de septiembre de 2011

Merecemos estar jodidos...


Me pregunto que será más extraño: Que en una liga como la NFL existan jugadores como el QB de los Buffalo Bills, Ryan Fitzpatrick graduados de Harvard, que es una de las más prestigiosas universidades a nivel mundial por su nivel académico (y económico, aunque no despunta en lo deportivo). O que acá en nuestro México lindo, cualquier tarugo, ignorante, prepotente y bruto mono con tacos y balón de fútbol pero sin educación gane un dineral a costa de la mediocridad de todo el público pambolero...

viernes, 9 de septiembre de 2011

Libracos para llenar mis horas...

Ya viene mi cumpleaños, no tarda navidad... me voy a ahorrar chamba y se la voy a ahorrar también a quienes quieran (o deban) hacerme un regalo que me guste.

He aqui una lista de libros con los que no errarán.

Un abrazo

  • De Diego Moreno
    • Un cuerpo sin zapatos
    • La Sociedad del Loto Blanco
    • El camino de Cucamonga
  • Cualquier libro de Charles Bukowski pero de preferencia:
    • La senda del perdedor
    • La máquina de follar
    • Música de cañerías
    • Escritos de un viejo indecente
  • La melancólica muerte del Chico Ostra y otras historias de Tim Burton
  • De Jorge Ibargüengoitia
    • Dos crímenes
    • Las muertas
  • La sexta isla de Daniel Chavarría
  • De Dashiel Hammett
    • La llave de cristal
    • Cosecha roja
  • El espejo de los espías de John Le Carré
  • De Raymond Chandler
    • El largo adiós
    • El simple arte de matar
    • Asesino bajo la lluvia
    • El sueño eterno
    • Los problemas son mi negocio
  • El asesino dentro de mi de Jim Thompson
  • Los exagerados de Jean François Vilar
  • Los albañiles de Vicente Leñero
  • Recuerdo de la muerte de Miguel Bonasso
  • Un ciego con una pistola de Chester Himes
  • El caso banchero de Guillermo Thorndike
  • Luces y sombras de Joseph Wambaugh
  • Ojos azules de Jerome Charyn
  • A los caballos los matan ¿o no? de Horace McCoy
  • La puerta de los corceles de Martin Cruz Smith
  • La mirada del observador de Marc Behm
  • La oportunidad del chino de Ross Thomas
  • El hombre de la Torre Eiffel de Simenon
  • Anónimos a bordo de Robert Littel
  • El alegre policía de Maj Sjöwall y Per Wahlöö
  • El angel caído de Howard Fast
  • De Manuel Vazquez Montalbán
    • Yo maté a Kennedy. Impresiones, observaciones y memorias de un guardaespaldas
    • Tatuaje
    • La soledad del manager
    • Asesinato en el Comité Central
    • Los pájaros de Bangkok
    • La rosa de Alejandría
    • El balneario
    • El delantero centro fue asesinado al atardecer
    • El laberinto griego
    • Roldán, ni vivo ni muerto
    • El hermano pequeño
    • La muchacha que pudo ser Emmanuelle
    • El premio
    • Quinteto de Buenos Aires
    • El hombre de mi vida
  • De Jose Luis Romero
    • Siempre quise bailar como el negro de Boney M
    • La Komisaría del norte

Creo que duraré un buen rato tachando los ítems de esta lista... no hay lío, promete ser una labor interesante...