martes, 9 de abril de 2013

¿Porqué no puedo ser del Jet Set?

Con esa gente diferente
yo me codeo... ¡que tipo inteligente!
Tengo el bolsillo agujereado,
pero al menos tengo un Rolex
¡Lo he logrado!

- Soda Stereo


Las reuniones generacionales de la secundaria comenzaban a aburrir a Medina una vez pasado el golpe de nostalgia del principio. Ahora parecían una suerte de fiesta diplomática en la que los asistentes bebían coñac meneando garbosamente la copa y hablaban de sus viajes al extranjero o de las partidas de golf y de tenis mientras presumían también el título nobiliario, el currículum y hasta el pedigrí.

Medina sabía que su prestigio no era el mejor en tal círculo.

Pero a pesar de la pompa, alguien había preparado una enorme olla pozolera con una peculiar poción: jugo de naranja, de limón, de mandarina, de lima y de toronja; caldo de cítricos al que le habían añadido también una botella de Tequileño de a litro.

Menudo brebaje.

Cuando Medina entró al lugar, todos los presentes lo voltearon a ver, como forastero que abre las puertas de vaivén de la cantina. A todos les llamó la atención su rostro desencajado, la camisa desfajada y la melena alborotada bajo el sombrero, todo esto aunado a lo súbita de su irrupción.

- ¿Estás bien? - preguntó alguien.

Se dirigió a zancadas hacia la olla del ponche y sin decir nada se empinó cinco cucharones en rápida sucesión, haciendo ruido al sorber y derramando una buena parte del líquido por las comisuras de los labios. Se limpió con la manga y remató con un sonoro eructo, con lo que ganó que no le volvieran a dirigir la palabra durante la noche.

Veinte minutos más tarde dormía plácidamente en un sillón con la cara cubierta por su sombrero mientras la fiesta continuaba y su reputación seguía yéndose al carajo.

lunes, 8 de abril de 2013

Una serie de eventos seguida de otra serie de eventos

Charlie Runkle le dijo a Hank Moody alguna vez en tono irónico: "El propósito detrás de un blog es una narración continua ¿ves? Una serie de eventos seguida de otra serie de eventos." y hace un par de días, Guillermo Arriaga escribió en su cuenta de twitter: "El bloqueo de escritor no debe ser una excusa para dejar de escribir, sino un reto. Ve y derrota la página en blanco. Demuestra quien manda."

Son un par de breves acicates de los que últimamente me estoy encontrando por todos lados. Los dos mencionados son tan sólo un par de los más sutiles. Algunos otros han venido en forma de reclamo.

Sin embargo, ninguno ha sido tan feroz como el que silenciosamente me hace el conocimiento que tengo de mi blog esperando a que le añada algunos párrafos. El par de libretas que cargo para todos lados, equipado con lápiz y pluma y sobre todo con el par de ideas que desde hace tiempo dan vueltas en la cabeza.

Por si fuera poco, últimamente la falta de tiempo dejó de ser un pretexto más o menos válido para no estar tallando lápiz.

Me siento algo peleado, un poco encabronado, con el afán que han creado las redes sociales de escribir por escribir, o mejor dicho, de 'postear' por 'postear'. Como si la disposición de un medio para publicar y que un buen número de personas lean le imponga a todos la obligación de tener que decir algo rotundo cada vez y a cada rato, condenándonos a los demás a estar leyendo puras tonterías. Habrá que sacudirse un poco de esa influencia. Regresar a los viejos tiempos en los que el libro en la balija era el que mandaba y lo que había en el buzon era lo que a fin de cuentas hablaba por el remitente.

Habrá que pegarle duro.

Tallar lápiz y romper las teclas.

Salud

jueves, 31 de enero de 2013

MetalVolks del 30/01/13 - Covers Metaleros

Un cover, desde mi punto de vista, es la interpretación que un artista hace de la canción original de otro artista. Todos los músicos comienzan haciendo covers y muchos continúan haciéndolos aún y cuando su carrera ya esté teniendo éxito mediático. Ya sea a manera de homenaje, de reconicimiento a las raices musicales o por mera diversión. Existen covers que se vuelven más famosos que la versión original, llegando incluso a provocar que haya quien piense que se trata precisamente de una canción original.

Existen polémicas cuando se llegan a propagar versiones que de plano son destruidas por el artista que pretende hacer el cover. Con esto, se ha polarizado el asunto dentro del público, dividiéndolo en pro y contra. Detalles de si suena igual o no, si es parecido o no y más cuestiones.

Siendo estrictamente mi opinión, creo que un cover se tiene que hacer con respeto y dignidad hacia la canción original. Y aunque evidentemente tenga que sonar lo más parecido posible es un hecho que el artista que interpreta debe poner su toque y estilo personal en el resultado.

En esta emisión de MetalVolks presento un especial de puros covers metaleros. 

Bandas interpretando a otras bandas de metal, como Arch Enemy cantando a Megadeth, Van Canto interpretando a Nightwish, Mötorhead a Metallica o Amon Amarth a System of a Down. Versionando a clásicos también, como Iced Earth y The Iron Maidens precisamente a Iron Maiden, Metallica a Queen o Megadeth cantando a Black Sabbath.

También crossovers entre géneros, como los blackmetaleros de Graveworm cantando rolas de R.E.M, The Ramones dándole un giro punk a The Doors, Children of Bodom dándole velocidad a Billy Idol o los indies de Franz Ferdinand tocando una versión metalera de Blondie.

Y para quienes se indignan cuando algún plástico popero destroza alguna rola metal, tenemos el ejemplo de Theatres des Vampires haciendo una interesante versión de Mecano, a los mismos Children of Bodom burlándose de Britney Spears y a Brujería haciendo una muy bizarra versión techno pop de la Macarena.

Más rolas, más bandas..., más Metal...! solo en MetalVolks!




martes, 1 de enero de 2013

Incluye las dosis


Mi suegro, Don Cliserio Olivares, le decía a mi mujer: "Llámame, y te llamo", es decir, si ella tomaba la iniciativa de llamarle por teléfono, a los pocos días él le llamaría a ella, en el entendido de que con esto se establecería un hábito de comunicación. Quizás era algo extremo tratándose de dos parientes tan cercanos como padre e hija. Pero cada vez que pienso en mis corresponsales, no puedo menos que recordarlo y estar de acuerdo con él.

¡Salud Sr!

Yo escribía cartas, muchas cartas. Tenía el hábito de escribir cartas. Pero la falta de reciprocidad y nula iniciativa por parte de los corresponsales casi terminó con ese hábito.

Digo casi porque de vez en cuando me nace el deseo de escribirle una carta a alguien. Por lo menos esa cosquilla aún sale de vez en cuando. Pero de pronto recuerdo que la mayoría de mis corresponsales, por llamarlos de algún modo, son unos malditos ingratos de los que tengo años quejándome. Más de una vez los he castigado dejándoles de escribir para después arrepentirme y volverlo a hacer y no pasa mucho tiempo para que me recuerden el motivo por el que dejé de escribir en primer lugar.

Qué poca madre!

El asunto me encabrona. Quizás le doy demasiada importancia.

Lo que sí creo que en definitiva debo dejar de hacer, es desperdiciar mi saldo de celular mandando mensajes que no tendrán respuesta.

Pero extraño escribir cartas.

De modo que, a la chingada. Volveré a escribir cartas. Será mi propósito para este 2013 alimentar la que considero una saludable costumbre de comunicación.

Pero buscaré nuevos corresponsales.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Bad Dog

Las manos de uno de los hombres se posaban en la garganta de K. Se revolvió pero sus mandíbulas no cedieron. Se oyó el crujir de los huesos del brazo, seguido del grito agudo de la víctima. El hombre soltó al animal, tomó su arma y cortó cartucho. Se disponía a matar al can cuando sonó el silbido. La fiera soltó al pequeñajo y se sentó, obediente. Ambos miraron a la mujer sorprendidos. La pistola apuntó hacia ella, que se limitó a chasquear los dedos teatralmente.

K atacó de nuevo, esta vez, a los testículos del pistolero.

 

NOTA: Este es uno de los microrrelatos mencionados con los que participé en el Getafe Negro. - CGG

Egoísta

Las manos de uno de los hombres se posaban en la garganta de K. Este sujetó las muñecas de su agresor pero era inútil, el agarre era férreo. El gorila lo elevó, deslizándolo por la pared, sus pies se despegaron del piso mientras su vista comenzaba a nublarse. El otro tipo parecía aburrido, se llevó un cigarro a la boca y sin encenderlo comenzó a hurgarle el bolsillo del saco. Lo encontró enseguida. "No puede ser" - pensó. De inmediato se dio cuenta de la gravedad del asunto. Sacó su pistola y poniéndola en la sien del grandote abrió fuego. K boqueaba mientras se liberaba de las manos que hacía un instante lo aprisionaban.

- "¿Porqué...?" - comenzó a preguntar.
- "Esto no se comparte." - dijo el pistolero mientras le ponía el cañón en el cuello. - "¿dónde lo has conseguido? ¿dónde está la parte que falta?"
- "Tú lo has dicho. No se comparte."

Un nuevo disparo sonó en la noche.

 

NOTA: Este es uno de los microrrelatos mencionados con los que participé en el Getafe Negro. - CGG

Sí... soy un necio!

Gracias a mi amiga Gloria Garcia, quien tuvo a bien enviarme información sobre Getafe Negro, el festival de novela negra de Madrid. Yo no lo conocía y fue grato hacerlo, ya que duré algunos años pensando únicamente en la Semana Negra de Gijón. Ahora quiero conocer más!
Getafe Negro ofreció la oportunidad de participar en un certamen de microrrelatos. Las bases de participación eran algo ambiguas. En la página oficial decía, entre otras cosas, que los participantes debían ser residentes en España. Pero en la forma de registro, hospedada en el sitio de www.escueladeescritores.com decía que no importaba el lugar de residencia. Con esto, decidí participar.¿Para que, si ya estaba yo convencido de que esas cosas sirven solamente para chiquear a los compas de los organizadores y para que éstos últimos se hagan de prestigio? Bueno, esa idea no habrá quien me la quite. Sin embargo lo chido es que sirvió como detonante para que yo pudiera sentarme un rato a escribir. Además este año la República Checa fue el país invitado del festival y como homenaje a su máximo exponente, Franz Kafka, y a una de sus obras maestras, El proceso, la base principal del certamen fue utilizar una de sus últimas frases en los microrrelatos de género negro: "Las manos de uno de los hombres se posaban en la garganta de K.". A partir de ahí, se disponía de un máximo de 150 palabras para completar la historia. Un buen reto, y con esta motivación puse manos a la obra y escribí un par. Fue divertido, de modo que los pondré a consideración de los amigos que visitan este sitio.Gracias!